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Cirugía Lacrimal
·10 min

Dacriocistorrinostomía: Cirugía del Lagrimal

La dacriocistorrinostomía endoscópica es la solución definitiva para la obstrucción lacrimal. Conoce el procedimiento, la técnica y la recuperación.

Cirugía endoscópica del conducto lacrimal

La dacriocistorrinostomía (DCR) es la intervención quirúrgica de referencia para resolver la obstrucción del conducto nasolacrimal. Como cirujana especializada en rinología y cirugía lacrimal en Málaga y Marbella, realizo esta técnica mediante abordaje endoscópico endonasal, una aproximación mínimamente invasiva que ofrece excelentes resultados con una recuperación rápida y sin cicatrices visibles.

Qué es la dacriocistorrinostomía

La DCR es una cirugía que crea una nueva vía de drenaje para las lágrimas, comunicando directamente el saco lacrimal con la fosa nasal. De esta forma, las lágrimas pueden drenar sin necesidad de pasar por el conducto nasolacrimal obstruido. Es, en esencia, una derivación o bypass del conducto bloqueado. Esta intervención lleva realizándose con éxito desde hace décadas y ha evolucionado significativamente gracias a los avances en endoscopia nasal y tecnología quirúrgica. La DCR endoscópica, que realizo en nuestra consulta de la Costa del Sol, representa la técnica más moderna y menos invasiva disponible actualmente.

Abordaje endoscópico vs. externo: ventajas de la vía endonasal

Tradicionalmente, la DCR se realizaba mediante un abordaje externo, que requería una incisión cutánea de aproximadamente un centímetro en la piel de la zona lateral de la nariz, entre el ojo y el puente nasal. Aunque eficaz, esta técnica dejaba una cicatriz visible y conllevaba mayor traumatismo de los tejidos. La DCR endoscópica endonasal representa una evolución importante de esta técnica. Se realiza íntegramente a través de la nariz, utilizando un endoscopio que permite visualizar el campo quirúrgico en alta definición en un monitor. Las ventajas de este abordaje son considerables. No deja cicatriz visible externa, ya que todo el procedimiento se realiza a través de la fosa nasal. Produce menor traumatismo tisular porque no es necesario cortar piel ni separar los tejidos de la cara lateral de la nariz. Permite una recuperación más rápida y confortable, con menos dolor y menos inflamación postoperatoria. Posibilita tratar simultáneamente patología nasal asociada, como desviaciones del tabique o pólipos, que puedan contribuir al problema lacrimal. Y ofrece una excelente visualización del campo quirúrgico gracias a la magnificación endoscópica. La tasa de éxito de la DCR endoscópica en manos experimentadas es superior al 90-95%, comparable a la de la técnica externa, lo que la convierte en la opción de primera elección para la mayoría de los pacientes.

Indicaciones: cuándo se recomienda la DCR

La dacriocistorrinostomía está indicada en las siguientes situaciones: obstrucción completa del conducto nasolacrimal que no responde a tratamiento conservador, dacriocistitis crónica o de repetición (infecciones recurrentes del saco lacrimal), dacriocistitis aguda (una vez resuelta la fase aguda con antibióticos), mucocele del saco lacrimal (dilatación del saco por acúmulo de moco), y lagrimeo crónico significativo que afecta a la calidad de vida del paciente.

El procedimiento paso a paso

Evaluación preoperatoria

Antes de la cirugía, la Dra. Fanjul realiza una evaluación completa que incluye exploración clínica del sistema lacrimal, prueba de irrigación lacrimal, endoscopia nasal para evaluar la fosa nasal y planificar el abordaje, y en algunos casos, dacriocistografía o tomografía computarizada.

La intervención

La DCR endoscópica se realiza habitualmente bajo anestesia general, aunque en casos seleccionados puede realizarse con sedación y anestesia local. La duración aproximada es de 45 minutos a una hora. El procedimiento comienza con la visualización endoscópica de la fosa nasal. Se identifica la zona de la pared lateral nasal que corresponde a la posición del saco lacrimal. Se realiza una incisión en la mucosa nasal y se expone el hueso subyacente (el hueso lacrimal y la apófisis frontal del maxilar). A continuación, se crea una ventana ósea mediante instrumental quirúrgico específico o fresa, exponiendo la pared del saco lacrimal. Se abre el saco lacrimal creando un colgajo mucoso que se adapta a la mucosa nasal, formando así una nueva abertura permanente que permite el drenaje directo de las lágrimas desde el saco a la fosa nasal. En muchos casos, se coloca una sonda de silicona o stent lacrimal temporal que mantiene la nueva vía permeable durante las primeras semanas de cicatrización. Esta sonda se retira de forma indolora en consulta, generalmente entre las 4 y 8 semanas posteriores a la cirugía.

Tratamiento de patología nasal asociada

Una de las grandes ventajas de la DCR endoscópica es la posibilidad de tratar simultáneamente cualquier patología nasal que pueda estar contribuyendo a la obstrucción lacrimal o que pueda comprometer el resultado de la DCR. Esto incluye corrección de desviaciones septales, reducción de cornetes hipertróficos y extirpación de pólipos nasales.

Recuperación tras la DCR

La recuperación tras una DCR endoscópica es generalmente rápida y bien tolerada por los pacientes. Las principales fases son las siguientes. Primeras 24-48 horas: puede haber un ligero sangrado nasal, que es normal y se resuelve espontáneamente. Se recomienda reposo relativo y evitar esfuerzos. Primera semana: se realizan lavados nasales con suero fisiológico para mantener las fosas nasales limpias y favorecer la cicatrización. Es normal experimentar cierta congestión nasal. Semanas 2-4: mejoría progresiva. La mayoría de los pacientes pueden reincorporarse al trabajo a los 3-5 días de la cirugía. Se continúan los lavados nasales y las revisiones periódicas en consulta. Semanas 4-8: retirada de la sonda de silicona si se colocó. El lagrimeo habrá mejorado significativamente o desaparecido por completo. Meses 2-3: cicatrización completa. La nueva vía de drenaje se ha consolidado y el resultado es definitivo.

Riesgos y complicaciones

Como toda intervención quirúrgica, la DCR endoscópica no está exenta de riesgos, aunque estos son poco frecuentes. Las complicaciones posibles incluyen sangrado nasal postoperatorio (habitualmente leve y autolimitado), infección de la herida quirúrgica (rara con antibioterapia profiláctica), cicatrización excesiva que obstruya la nueva vía (puede requerir revisión), y recurrencia de la obstrucción (menos del 5-10% de los casos). La Dra. Fanjul discute estos riesgos detalladamente con cada paciente durante la consulta preoperatoria, asegurándose de que la decisión de someterse a la cirugía se toma de forma plenamente informada.

La importancia de la especialización

La DCR endoscópica requiere una doble especialización en otorrinolaringología y cirugía lacrimal, ya que combina el dominio de la endoscopia nasal con el conocimiento del sistema lacrimal. En nuestra consulta de Málaga y Marbella, ofrecemos esta combinación de competencias que resulta esencial para obtener los mejores resultados. Si sufres lagrimeo crónico, infecciones lacrimales de repetición o te han diagnosticado una obstrucción del conducto lacrimal, solicita una consulta con la Dra. Fanjul. Evaluaremos tu caso y te explicaremos todas las opciones de tratamiento disponibles, incluyendo la DCR endoscópica, para que puedas tomar la mejor decisión para tu salud.

FF
Dra. Fátima Fanjul
Otorrinolaringóloga especializada en rinología y rinoplastia en Marbella y Málaga

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